Peces
Introducción
Los peces constituyen el grupo más numeroso del fílum de los
vertebrados, de los que representan alrededor de la mitad de
las especies. Se les encuentra en agua dulce, salobre o salada,
tanto en los abismos oceánicos como en los lagos de alta montaña,
desde las regiones polares a los oasis de los desiertos. Bajo el
nombre de peces se engloban dos grupos diferentes,
tanto desde el punto de vista evolutivo como del morfológico y
anatómico: peces cartilaginosos y peces óseos.
Otros dos grupos, relacionados con los peces de manera puramente
formal, debido a su morfología y su modo de vida, las
lampreas y los mixinos, son formas particularmente
arcaicas, aunque algunos autores los consideran como otro grupo
de peces (los sin mandíbula). Como el nombre lo indica, el esqueleto
de los peces cartilaginosos está hecho de cartílago, una sustancia flexible
y resistente pero menos dura que el hueso. Tienen mandíbula y dientes,
que normalmente son duros y afilados. Su cuerpo está cubierto de
escamas duras. Sin embargo, carecen de una peculiaridad que tienen la mayoría
de los peces óseos, le vejiga natatoria, el órgano que les
permite flotar. Las aletas pectorales, la cola y la característica
cabeza plana, le dan a este grupo un perfil aerodinámico. Los peces óseos, peces con esqueleto óseo, aparecieron
al mismo tiempo que los peces cartilaginosos. Es el grupo más numeroso. Los sin mandíbula son los más primitivos, los últimos
sobrevivientes de los primeros vertebrados. No tienen escamas ni mandibula
y sólo perdura un orden, datado de hace unos 500 millones de años. Existen mas de 20.000 especies de peces (vertebrados acuáticos generalmente de sangre fría, que respiran por branquias y nadan con la ayuda de aletas) de las cuales un 40%
vive en agua dulce y un 60% en los mares. Sólo unas pocas
especies pueden pasar de uno de estos medios al otro (Salmónidos,
Acipenséridos, anguilas, etc.). Entre las especies marinas, mas de tres cuartas partes viven en
la zona litoral hasta una profundidad de 200 m., una décima parte
son pelágicas y una vigésima parte vive en las grandes
profundidades. Entre los peces de agua dulce, el número de especies presentes
en las aguas crece progresivamente desde los polos hacia el
ecuador, aunque también depende de las dimensiones y de la
historia geológica del medio. La idea de esta página es la de presentar y describir la
mayor cantidad posible de especies de peces, intentando poner
énfasis en las especies marinas del Océano Pacífico que baña
las costas de América del Sur. Asimismo, se entrega antecedentes
biológicos de los peces en general, su anatomía y morfología. Revisando literatura del tema, he podido comprobar la dificultad
de encontrar descripción de especies de las costas del Pacífico
Sur. Si algún lector posee antecedentes de peces que no aparezcan
en estas páginas, ruego enviarlos a mi correo personal para
incluirlos en esta página. Por esta razón, esta página está
todo el tiempo en construcción, puesto que continuamente aumenta
el número de especies presentadas. Asimismo, solicito me informen de cualquier error que pudiese
haber cometido, tanto errores tipográficos, como errores en el
contenido. En general, cualquier sugerencia es bienvenida.
[Aletas] [Cola] [Piel] [Escamas] [Forma]
El cuerpo de un pez está dividido en cabeza, tronco y cola. En los peces cartilaginosos, la cabeza termina en el borde anterior del primer orificio branquial; en los peces óseos, en el borde posterior del opérculo. El tronco termina en el orificio anal, más allá del cual se sitúa la cola.
En la cabeza se localiza la boca, que puede estar en posición dorsal, terminal (la más frecuente) o ventral.
Los orificios nasales pares conducen a un saco olfativo cerrado. El ojo carece de párpado y su tamaño varía en función del modo de vida. La cabeza tiene también varios orificios, pertenecientes a la línea lateral, la cual se prolonga, en la mayor parte de las especies, hasta la cola.
Las aletas pares, pectorales y ventrales, corresponden a los miembros de los otros vertebrados y permiten el desplazamiento en el seno del medio acuático. En los peces óseos, los pectorales están unidas al cráneo; en los peces cartilaginosos, están insertas en la musculatura por medio de elementos cartilaginosos independientes.
Con la excepción de la aleta adiposa, todas las demás aletas están sostenidas por radios óseos y cartilaginosos. Las aletas pueden estar modificadas en órganos copuladores que permiten una fecundación interna (aletas ventrales transformadas en mixipterigios o pterigópodos de los tiburones) o en ventosas (aletas ventrales de los gobios).
La cola comienza más allá del ano y generalmente termina en una robusta aleta caudal. La parte musculosa recibe el nombre de pedúnculo caudal y desempeña, junto con la aleta caudal, un papel importante en los movimientos y en la orientación dentro de la columna de agua. La forma del pedúnculo y de la aleta manifiestan las aptitudes para la velocodads y las facultades motrices para las distintas especies. En los mejores nadadores, el pedúnculo es fino y la aleta caudal es ampliamente lobulada (atún, pez espada); en los nadadores mediocres, el pedúnculo es, por el contrario, corto y ancho, con una aleta caudal de pequeñas dimensiones (gobio). La cola lleva igualmente una aleta anal impar (convertida en órgano copulador llamado ganopodio en los xifos), a veces una aleta adiposa y una parte de la aleta dorsal.
En los peces óseos superiores, la columna vertebral termina antes de la aleta caudal, cuyos dos lóbulos son más o menos simétricos: hablamos entonces de una cola homocerca. En los peces cartilaginosos, así como en los esturiones, la columna vertebral se prolonga en el lóbulo superior de la aleta caudal, lo que lleva a la formación de una cola heterocerca.
La piel de los peces se compone de dos capas principales: la epidermis, que es superficial, y la dermis, que es profunda. La piel protege el cuerpo contra los efectos del medio y asegura al mismo tiempo las funciones repiratorias, excretora y osmoreguladora. Las secreciones de las numerosas glándulas mucosas confieren al cuerpo su característico tacto resbaladizo, cuya función consiste en reducir la fricción con el medio acuático.
La mayoría de los peces están recubiertos de escamas que les protegen eficazmente contra las heridas. Varios tipos de escamas han aparecido en el curso de la evolución: las escamas denominadas placoideas de los tiburones y de las especies próximas del grupo de los Condrrictios, son en realidad dientes epidérmicos con una superficie de esmalte que recubre una pulpa de dentina. En la cavidad bucal, grandes escamas placoideas forman filas de dientes.
Las escamas ganoideas son el tipo más antiguo. Las escamas cosmoideas son una modificación de éstas; se asemejan a las escamas placoideas, las cuales ya no se encuentran más que en el celacanto entre los peces actuales. Las escamas ganoideas existen en los Poliptéridos, los esturiones y las amias. La capa superior (ganoide) de estas escamas está recubierta de una capa de ganoína (sustancia parecida al esmalte) que les da un aspecto vidrioso brillante. Las escamas de los peces óseos están dispuestas en forma de finas placas ovaladas desprovistas de esmalte y de dentina. Cuando son lisas se las denomina cicloideas, mientras que cuando son rugosas, con una banda de espinas en su parte delantera, se las denomina ctenoideas.
Los peces viven constantemente en un medio que es casi 800 veces más denso que el aire. La morfología de su cuerpo es función de la fuerte presión del medio acuático. Los desplazamientos en el agua están fuertemente condicionados por la longitud relativa que corresponde a la relación entre longitud del cuerpo y su mayor dimensión transversal. Los desplazamientos se ven influidos asimismo por la fricción de la superficie del cuerpo contra las capas de agua. Si la altura máxima del cuerpo de un pez sobrepasa un tercio de su longitud, la resistencia que ofrecería el agua sería demasiado grande para él. Esta fricción es dierctamente proporcional a la superficie del cuerpo y aumenta con la longitud del mismo. El cuerpo ideal, por lo tanto, no debe ser ni demasiado alto y corto ni demasiado largo y fino.
Los nadadores más rápidos, los que se desplazan libremente en alta mar, presentan un cuerpo ideal, de aspecto fusiforme: son las especies pelágicas como el salmón, el bacalao o el tiburón. Los nadadores resistentes pero que no alcanzan la rapidez de los atunes o de los salmones tienen un cuerpo alargado, como es el caso de las anguilas, el de ciertos tiburones, pejesapos, etc. Las percas marinas de la familia Sparidae tienen un cuerpo aplastado; los peces que viven en el fondo marino y los de aguas dulces presentan un aplastamiento dorsoventral (se habla de especies bentónicas: rayas, rapes, peces rata). Los peces planos descansan sobre un lado y su cuerpo está fuertemente comprimido, hasta el punto de imitar a primera vista a los peces del grupo anterior: Algunos Tetrodontiformes son prácticamente esféricos; el pez luna, tiene una forma discoidal.